Los primeros signos del estrés térmico incluyen fatiga, mareos, visión borrosa, somnolencia, menor capacidad de concentración y tiempos de reacción más lentos. Estos síntomas pueden aparecer antes de que se presenten señales graves como el golpe de calor.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





