Los primeros signos del estrés térmico incluyen fatiga, mareos, visión borrosa, somnolencia, menor capacidad de concentración y tiempos de reacción más lentos. Estos síntomas pueden aparecer antes de que se presenten señales graves como el golpe de calor.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



