Los accidentes más graves que afectan a las manos incluyen amputaciones, cortes profundos, quemaduras térmicas o químicas, fracturas, atrapamientos y lesiones por exposición a vibraciones o radiación. Estas lesiones pueden tener consecuencias físicas, emocionales y económicas significativas para los trabajadores.
¿Qué debe probar el empresario para exonerarse tras un accidente?
Fuerza mayor, caso fortuito o negligencia exclusiva e imprevisible del trabajador, acreditando cumplimiento preventivo total.



