Debe hacerse tan pronto como la trabajadora notifique su situación. La evaluación debe ser inmediata y específica, centrada en los riesgos para la salud de la madre, el feto o el lactante.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





