Aunque cerradas duran años, una vez abiertas deben conservarse en refrigeración y consumirse en pocos días. Verifica el envase y sigue las recomendaciones del fabricante.
Formación continua en PRL: por qué la experiencia no elimina el riesgo
En muchas empresas, la formación en prevención de riesgos laborales se entiende como un punto de partida: se imparte al incorporarse al puesto y, a partir de ahí, se da...





