Aunque cerradas duran años, una vez abiertas deben conservarse en refrigeración y consumirse en pocos días. Verifica el envase y sigue las recomendaciones del fabricante.
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





