Es obligatorio cuando la empresa tiene más de 500 trabajadores, o más de 250 en determinadas actividades de riesgo, o cuando así lo exige la autoridad laboral por la peligrosidad de las tareas. En otros casos, se puede optar por un servicio ajeno o mancomunado.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





