Es un conjunto de procedimientos y equipos para contener, limpiar y neutralizar vertidos de sustancias peligrosas, como productos químicos o combustibles.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



