La imprudencia profesional/exceso de confianza no exime al empresario; debe preverla. Solo la imprudencia temeraria puede romper el nexo causal y liberar de responsabilidad si el empresario actuó diligentemente.
¿Por qué no existe una única respuesta válida para todas las empresas ante una misma obligación preventiva?
Porque la Ley de PRL exige adaptar las medidas al contexto concreto de cada empresa: tipo de actividad, riesgos, organización, recursos, entorno y...



