Sí. Aunque el negocio sea pequeño o desde casa, la venta de alimentos al público requiere formación obligatoria. No contar con ella puede acarrear sanciones, cierre del negocio o responsabilidades legales en caso de intoxicación alimentaria.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





