Solo si han sido refrigerados correctamente, no han superado 24-48 horas desde su elaboración y alcanzan una temperatura mínima de 74 °C en el centro del alimento. Recalentamientos múltiples o inadecuados pueden aumentar el riesgo de intoxicación alimentaria.
¿Qué productos conviene incorporar en la oferta gastronómica de otoño en un restaurante o comedor institucional?
Calabazas, setas, manzanas y peras. Son perfectos para sopas, cremas, guisos y repostería casera. Además, aportan sabores reconfortantes y colores...



