Sí. La ley prohíbe expresamente cualquier forma de discriminación directa o indirecta por orientación sexual, identidad de género, expresión de género o características sexuales, tanto en el acceso al empleo como durante la relación laboral.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





