Sí. La ley prohíbe expresamente cualquier forma de discriminación directa o indirecta por orientación sexual, identidad de género, expresión de género o características sexuales, tanto en el acceso al empleo como durante la relación laboral.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





