Siempre que sea posible, la formación obligatoria debe impartirse dentro de la jornada laboral. Si no es posible y se realiza fuera del horario habitual, el tiempo dedicado a la formación debe considerarse tiempo de trabajo efectivo o compensarse adecuadamente.
¿Qué tal el verano? Cuando hablar de lo personal en el trabajo no es una distracción, sino una oportunidad
Hace días que septiembre echó a andar. Con él, el ritmo laboral vuelve a intensificarse y las reuniones reaparecen en la agenda con su carga habitual de tareas,...





