Sí. Factores como el acoso, la doble carga de trabajo o la segregación ocupacional afectan de forma diferente a mujeres y hombres, por lo que deben evaluarse e intervenirse con enfoque de género.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





