Porque es una medida clave para garantizar la seguridad alimentaria, reducir riesgos de intoxicación y demostrar cumplimiento con la normativa. Exigir el certificado asegura que el personal conoce las buenas prácticas de higiene y protege tanto a los consumidores como la reputación del negocio, independientemente de si se trata de un local fijo o un puesto móvil.
Cuando el “buen rollo” tapa los riesgos: Los peligros de una cultura “positiva” mal entendida
En los últimos años, muchas organizaciones han hecho un esfuerzo notable por construir entornos laborales positivos. Celebramos los cumpleaños, abrazamos las soft...





