El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
¿Por qué tenemos miedo al cambio?
“Tienes que cambiar" ¿Cuántas veces al escuchar estas palabras has sentido que algo se revuelve en tu interior? El cambio, aunque inevitable, nos incomoda, nos pone a...





