El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Desconexión digital en un mundo hiperconectado, ¿es posible?
Vivimos en una época en la que la línea entre el trabajo y la vida personal se ha difuminado, especialmente con el auge de las tecnologías digitales y nuevas formas de...





