El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Siniestralidad laboral en España: qué revelan los datos en pleno debate sobre la Ley de PRL
Los datos de siniestralidad laboral son un reflejo directo de cómo se está trabajando, de cómo se organizan los procesos productivos y de hasta qué punto la prevención...





