El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Hacia una PRL compartida: lo que 2026 nos está pidiendo
Que 2026 haya sido declarado Año de la Salud y la Seguridad en el Trabajo no es una casualidad. Llega en un momento clave, coincidiendo con la inminente reforma de la...





