El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Por qué la implantación de herramientas de IA en la empresa requiere formación
La inteligencia artificial promete agilizar tareas y hacer más eficiente el trabajo. Pero cuando su uso obliga a supervisar, revisar y validar de forma constante lo que...





