El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
¿Qué te duele hoy? Cómo prevenir los riesgos de trabajar frente a una pantalla
Al final del día, cuando apagas el ordenador y te levantas de la silla, ¿cómo te sientes? Puede que notes un tirón leve en el cuello. O que te cueste abrir y cerrar las...





