El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Protegerse es más fácil de lo que parece: 10 gestos clave para evitar picaduras en el trabajo
Picaduras, sarpullidos, infecciones, alergias... Lo que empieza como una molestia puede acabar en una baja médica evitable. Y lo más frustrante es que muchas veces todo...





