El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Lo que nunca pasa de moda: saber comunicar, incluso en tiempos de inteligencia artificial
Saber comunicar salva vidas. En 1999, la compañía Korean Air estaba en lo más alto de la lista negra de seguridad aérea. El problema no eran sus aviones, sino los...





