El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Cuando el “buen rollo” tapa los riesgos: Los peligros de una cultura “positiva” mal entendida
En los últimos años, muchas organizaciones han hecho un esfuerzo notable por construir entornos laborales positivos. Celebramos los cumpleaños, abrazamos las soft...





