El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Formar en prevención no cuesta tanto. No hacerlo sí
Hoy, formar a tu equipo en prevención de riesgos laborales (PRL) es más fácil y asequible que nunca. Hay opciones para todo tipo de necesidades, sin que el precio sea...





