El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
¿Estábamos preparados? Un país sin electricidad, muchas empresas sin plan… y quizás una oportunidad que no esperábamos
Si algo nos mostró este apagón, es que incluso en pausa, podemos aprender. Y más nos vale hacerlo ahora. No fue una catástrofe visible. No hubo humo, ni explosiones, ni...





