La deshidratación afecta al rendimiento, concentración y salud, especialmente en personas mayores y niños. Es importante ofrecer agua potable en todo momento, evitar fuentes contaminadas, y servir bebidas seguras (sin azúcares añadidos ni contaminantes), manteniendo higiene en jarras, vasos y dispensadores.
¿Qué medidas preventivas deben adoptarse?
Limpieza previa de materiales inflamables, delimitación de zona de trabajo, vigilancia con extintor, ventilación, uso de EPIs ignífugos y formación...



