Porque regula temperatura y humedad, evita la proliferación de bacterias y mohos, reduce la contaminación cruzada por partículas en suspensión y mejora la calidad del aire. Una buena ventilación contribuye a mantener las condiciones higiénico-sanitarias necesarias en obradores, restaurantes y cocinas industriales.
¿Quién debe interpretar y concretar estas obligaciones ante la falta de detalle normativo?
Las autoridades nacionales y las propias empresas, aplicando de forma proactiva las directrices europeas y organismos especializados en SST.



