Porque una mínima contaminación cruzada con alérgenos, gluten o productos animales puede desencadenar reacciones graves, desde daños intestinales hasta anafilaxia. En entornos profesionales, la separación de ingredientes, utensilios y espacios es fundamental para garantizar la seguridad alimentaria y cumplir con normativa y responsabilidad sanitaria.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



