Porque los prebióticos (fibras vegetales) sirven de alimento para los probióticos, potenciando su efecto. Incorporar frutas, verduras y cereales integrales junto con alimentos fermentados mejora la salud intestinal del comensal, favorece la biodiversidad de la microbiota y contribuye a una dieta funcional y equilibrada en restauración colectiva o institucional.
¿Qué productos conviene incorporar en la oferta gastronómica de otoño en un restaurante o comedor institucional?
Calabazas, setas, manzanas y peras. Son perfectos para sopas, cremas, guisos y repostería casera. Además, aportan sabores reconfortantes y colores...



