Gestionar la formación permite desarrollar las competencias del equipo y asegurar que los trabajadores disponen de los conocimientos necesarios para desempeñar su puesto. Además, muchas formaciones están vinculadas al cumplimiento normativo, por lo que llevar un control adecuado ayuda a evitar riesgos legales y mejora la organización interna.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





