Gestionar la formación permite desarrollar las competencias del equipo y asegurar que los trabajadores disponen de los conocimientos necesarios para desempeñar su puesto. Además, muchas formaciones están vinculadas al cumplimiento normativo, por lo que llevar un control adecuado ayuda a evitar riesgos legales y mejora la organización interna.
Cuando el «buen rollo» tapa los riesgos: Los peligros de una cultura «positiva» mal entendida
En los últimos años, muchas organizaciones han hecho un esfuerzo notable por construir entornos laborales positivos. Celebramos los cumpleaños, abrazamos las soft...





