Si el alimento ha permanecido en la «zona de peligro» (entre 5 °C y 60 °C) más de dos horas, las bacterias pueden multiplicarse. Recalentarlo superficialmente (sin llegar a 70 °C en el centro) no garantiza la eliminación de los microorganismos ni de sus toxinas. Esto puede causar brotes en comedores, buffets o eventos.
Por qué la implantación de herramientas de IA en la empresa requiere formación
La inteligencia artificial promete agilizar tareas y hacer más eficiente el trabajo. Pero cuando su uso obliga a supervisar, revisar y validar de forma constante lo que...





