Si el alimento ha permanecido en la «zona de peligro» (entre 5 °C y 60 °C) más de dos horas, las bacterias pueden multiplicarse. Recalentarlo superficialmente (sin llegar a 70 °C en el centro) no garantiza la eliminación de los microorganismos ni de sus toxinas. Esto puede causar brotes en comedores, buffets o eventos.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





