Si el alimento ha permanecido en la «zona de peligro» (entre 5 °C y 60 °C) más de dos horas, las bacterias pueden multiplicarse. Recalentarlo superficialmente (sin llegar a 70 °C en el centro) no garantiza la eliminación de los microorganismos ni de sus toxinas. Esto puede causar brotes en comedores, buffets o eventos.
¿Qué tal el verano? Cuando hablar de lo personal en el trabajo no es una distracción, sino una oportunidad
Hace días que septiembre echó a andar. Con él, el ritmo laboral vuelve a intensificarse y las reuniones reaparecen en la agenda con su carga habitual de tareas,...





