Porque permite ofrecer platos más frescos, sabrosos y nutritivos, optimizar costes gracias a la alta disponibilidad de producto y reducir la huella ambiental al evitar transportes largos o cámaras de conservación artificial. Además, mejora la percepción del cliente hacia una cocina sostenible y comprometida con el entorno.
¿Puede una enfermedad psicológica ser reconocida como accidente de trabajo?
Cada vez es más habitual que las empresas se encuentren con situaciones de malestar emocional, estrés intenso o burnout entre sus equipos. Y una duda aparece con...





