Porque permite ofrecer platos más frescos, sabrosos y nutritivos, optimizar costes gracias a la alta disponibilidad de producto y reducir la huella ambiental al evitar transportes largos o cámaras de conservación artificial. Además, mejora la percepción del cliente hacia una cocina sostenible y comprometida con el entorno.
Cómo prepararse para los cambios en prevención de riesgos laborales
La prevención de riesgos laborales está viviendo un momento de transformación. Tanto el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) como la Inspección...




