Porque permite ofrecer platos más frescos, sabrosos y nutritivos, optimizar costes gracias a la alta disponibilidad de producto y reducir la huella ambiental al evitar transportes largos o cámaras de conservación artificial. Además, mejora la percepción del cliente hacia una cocina sostenible y comprometida con el entorno.
Lo que nunca pasa de moda: saber comunicar, incluso en tiempos de inteligencia artificial
Saber comunicar salva vidas. En 1999, la compañía Korean Air estaba en lo más alto de la lista negra de seguridad aérea. El problema no eran sus aviones, sino los...





