Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
“No me asciendas si me vas a quemar”. Cuando motivar estresa: la trampa del desarrollo mal gestionado
"Formar, motivar y dar autonomía es también cuidar. Pero si no atiendo los riesgos que rodean esa libertad, puedo terminar dañando a quien quería potenciar". Este...





