Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Aprende a gestionar el miedo para que juegue a tu favor
El miedo es una de las emociones más poderosas que experimentamos. Es un mecanismo de supervivencia que nos protege del peligro, pero también puede convertirse en un...





