Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
¿Sabías que el ruido puede hacerte enfermar? Cómo protegerse en un entorno ruidoso
El ruido en el entorno laboral no es solo una molestia, es un problema de salud que afecta a millones de trabajadores. Más allá de la pérdida de audición, la exposición...





