Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Hacia una PRL compartida: lo que 2026 nos está pidiendo
Que 2026 haya sido declarado Año de la Salud y la Seguridad en el Trabajo no es una casualidad. Llega en un momento clave, coincidiendo con la inminente reforma de la...





