Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Protegerse es más fácil de lo que parece: 10 gestos clave para evitar picaduras en el trabajo
Picaduras, sarpullidos, infecciones, alergias... Lo que empieza como una molestia puede acabar en una baja médica evitable. Y lo más frustrante es que muchas veces todo...





