Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Cómo gestionar la carga de trabajo en verano: mucho más que el exceso de tareas
El verano trae vacaciones y descanso, pero también puede implicar un aumento o acumulación de tareas, equipos al límite y condiciones ambientales más exigentes.Y...





