Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Cinco claves prácticas y sencillas para cuidar el bienestar térmico en tu entorno laboral
¿Te suena esa sensación de cruzar la puerta del trabajo y pasar, en un segundo, del infierno veraniego a un congelador? Mientras fuera rozamos los 35 °C, dentro muchas...





