Porque reduce los costes asociados a bajas laborales prolongadas, rotación de personal y bajo rendimiento. Además, mejora el clima organizacional y fortalece la fidelidad del equipo.
¿Pueden los trabajadores especialmente sensibles negarse a realizar tareas puntuales aunque estén adaptadas?
Si existe riesgo para su salud, tienen derecho a negarse y la empresa debe respetarlo, sin que esto suponga sanción ni perjuicio para el trabajador.



