Porque son muy perecederos y pueden estar contaminados por bacterias como Vibrio o virus como Norovirus si provienen de aguas no controladas. Deben comprarse en establecimientos autorizados, conservarse en frío constante y cocinarse completamente. Su consumo en crudo representa un riesgo elevado si no se garantizan las condiciones sanitarias.
La reforma de la LPRL: a qué responde y qué objetivos persigue
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales está en proceso de revisión para adaptarse mejor a cómo se trabaja hoy y reforzar la aplicación práctica de la PRL. Tras más...





