Porque son muy perecederos y pueden estar contaminados por bacterias como Vibrio o virus como Norovirus si provienen de aguas no controladas. Deben comprarse en establecimientos autorizados, conservarse en frío constante y cocinarse completamente. Su consumo en crudo representa un riesgo elevado si no se garantizan las condiciones sanitarias.
El verdadero problema en PRL no siempre es técnico
Una de las paradojas más llamativas de la profesión del técnico de PRL es que su mayor desafío no suele ser la complejidad técnica del trabajo, sino las trabas y la...





