Porque son muy perecederos y pueden estar contaminados por bacterias como Vibrio o virus como Norovirus si provienen de aguas no controladas. Deben comprarse en establecimientos autorizados, conservarse en frío constante y cocinarse completamente. Su consumo en crudo representa un riesgo elevado si no se garantizan las condiciones sanitarias.
Hiperconectividad laboral: por qué se ha normalizado y cómo gestionarla desde la prevención de riesgos
La expansión de las tecnologías digitales y del trabajo híbrido ha traído ventajas innegables: mayor autonomía para decidir dónde y cuándo trabajar, más posibilidades...





